En el día a día con la diabetes, una parte importante es el autocontrol de los niveles de azúcar en sangre, para lo que necesitaremos un glucómetro o medidor de glucosa, lancetas y tiras reactivas de glucosa. Estas últimas suponen un método muy eficaz para conocer los desequilibrios y las descompensaciones agudas que pueden llegar a sufrir las personas con diabetes y que requieren tratamiento con insulina.

El autoanálisis está dirigido a mejorar el autocontrol del paciente, con el objetivo de promover la responsabilidad y su autonomía en el cuidado de la enfermedad.

La recomendación se debe individualizar a cada paciente y el número de mediciones de los niveles de glucosa deberá adecuarse a cada persona en función de su edad, del tipo de diabetes, de su estilo de vida, tratamiento y metabolismo con el fin de alcanzar el objetivo de salud que se persigue.

La realización de la medición es especialmente importante en la diabetes mellitus tipo 1 o insulinodependiente y en la diabetes gestacional. En la diabetes mellitus tipo 2,  tratada sólo con dieta, ejercicio físico o con fármacos orales sin insulina, los autoanálisis son menos comunes, pero también pueden llegar a ser necesarios en algunas ocasiones que detallaremos a continuación.

Como hemos mencionado, se suelen recomendar mediciones de glucemia cuando se incluye tratamiento con insulina, pero también se recomienda el uso de glucómetros en situaciones con riesgo de desestabilización como:

  • Cambio en el tratamiento de la medicación, sean estos cambios de medicamento o de posología.
  • Uso de medicamentos que alteren el control glucémico (corticoides, quimioterápicos…).
  • Cambios en el estilo de vida, ya sean horarios, cantidad de alimentos, ejercicio, etc.
  • Circunstancias de enfermedad o estrés agudo (traumatismo, cirugía, etc.).

Si usas tiras reactivas para medir tus niveles de azúcar en sangre, hay unas pautas y unas precauciones importantes que debes tener en cuenta. Son las siguientes:

  • Comprueba con tu profesional sanitario de referencia que tienes el medidor de glucosa que mejor se adapta a tu tratamiento de diabetes.
  • Utiliza las tiras reactivas en cuanto las hayas sacado del envase y vuélvelo a cerrar de inmediato para su mejor conservación.
  • Guarda las tiras reactivas en un lugar fresco y sin humedad. No almacenes el envase a temperaturas inferiores a los 2 ºC o superiores a 32 ºC.
  • No realices mediciones cuando estés a temperaturas inferiores de 14ºC o superiores a 40ºC.
  • No utilices tiras reactivas caducadas. Controla siempre la fecha de caducidad en el envase.

Así pues, tu equipo médico se encargará de recomendarte el tipo de medidor adecuado y la frecuencia de utilización según las circunstancias particulares de tu diabetes.

También te advertirá de los errores más comunes que suelen producirse en la medición, como la mala calibración del aparato, muestra sanguínea obtenida insuficiente o presencia de sustancias en tu dedo (agua, alcohol o saliva) que puedan entorpecer y alterar los resultados. La educación terapéutica que recibas por parte de los profesionales sanitarios es fundamental y te ayudará a realizar los controles necesarios y de la forma más adecuada.