Cuando corremos un kilómetro, damos aproximadamente 2.000 pasos, a un ritmo de 4 minutos, provocando una resistencia en la rodilla de entre tres y cuatro veces nuestro propio peso corporal. De este modo, durante una carrera popular de 5 kilómetros, con meta en 20 minutos, nuestras rodillas necesitarán estirarse y flexionarse más de 10.000 veces, sosteniendo un esfuerzo equivalente al triple de nuestro peso.

 
Síntomas de las lesiones de rodilla

lesiones deportivasUno de los elementos músculo-tendinoso que más se sobrecarga es “la banda o cintilla 
iliotibial”. Cuando esto sucede aparece un dolor en la parte externa de la rodilla mientras se corre, anda o se va en bicicleta. Comienza con una ligera molestia durante el primer y segundo día, que se va acentuando en los rodajes, de forma que a los 10-20 minutos del inicio de la actividad te fuerza a parar.

Cuando el paciente está en reposo no suele molestar, pero en cuanto realiza la misma actividad el dolor surge en el mismo o menor intervalo de tiempo y manifestándose más intensamente. El punto de máximo dolor se siente cuando la rodilla está flexionada a 30º, es decir, cuando el ritmo de carrera es lento. La cintilla iliotibial cuando se encuentra a 30º de flexión sufre el máximo rozamiento con la zona que más sobresale de la cara externa de la rodilla, el cóndilo femoral externo. Cuanto más veces y de mayor intensidad se roza, existe mayor probabilidad de que la cintilla se inflame. Por el mecanismo de producción, algunos especialistas en Traumatología lo denominan el “síndrome del limpiaparabrisas”.

 
Factores del síndrome de la cintilla iliotibial

Por otro lado, hay factores internos y externos que favorecen este síndrome como alteraciones en la pisada, mala alineación y dismetría, es decir, diferente medida de las extremidades inferiores; debilidad de los músculos, en especial del glúteo medio, el aumento en volumen o intensidad de los entrenamientos, carreras cuesta abajo, calzado inadecuado o desgastado, no descansar las horas recomendadas, llevar una mala alimentación, mala hidratación, entre otros.

 
Diagnóstico y tratamiento de las lesiones de rodilla

El diagnóstico en este tipo de lesiones deportivas es fundamentalmente clínico, de ahí la importancia de una valoración especializada, puesto que muchas veces las pruebas de imagen como rayos X o una resonancia magnética nuclear (RMN) no son válidas.

El tratamiento antiinflamatorio no resultará efectivo si no se interrumpe la carrera a pie o la bicicleta. Las infiltraciones con corticoides facilitan un rápido control de los síntomas inflamatorios, pero impiden solucionar el problema de raíz. Por estos motivos, es fundamental la correcta valoración por parte del especialista.

Fuente: http://www.topdoctors.es